Plomo
El plomo es un contaminante medioambiental natural, muy usado en el pasado en tuberías de agua, pinturas y gasolina. Los alimentos y el agua de bebida, junto con el aire, son la principal fuente de exposición humana al plomo. El plomo se acumula en el cuerpo y afecta principalmente al desarrollo del sistema nervioso central en los niños. En adultos se ha asociado su presencia con la aparición de hipertensión y enfermedades renales crónicas. En 2006 la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasificó el plomo inorgánico como probable carcinógeno para los humanos (Grupo 2A).
Desde los años 70 se han implementado en Europa numerosas medidas legales para eliminar el plomo de las pinturas, gasolinas, latas de alimentos y tuberías.
Ante la falta de evidencia de umbrales de toxicidad para una serie de efectos críticos en la salud, en 2010 las agencias evaluadoras del riesgo (EFSA y JECFA) consideraron apropiado retirar el anterior umbral de seguridad toxicológica existente hasta ese momento para el plomo en alimentos y carecían de suficiente información científica para derivar uno nuevo. Por tanto, actualmente no hay una ingesta tolerable recomendada para el plomo. Sin embargo, EFSA y JECFA han expresado su preocupación sobre el posible efecto negativo del plomo en el desarrollo neuronal de bebés, niños y fetos a los niveles actuales de exposición a través de la dieta, por lo que recomiendan tomar medidas para identificar las principales fuentes de plomo en la dieta así como identificar métodos para reducir esta exposición dietética.
La exposición humana al plomo a través de los alimentos se consigue reducir estableciendo límites máximos de plomo en los mismos lo más bajos que sea razonablemente posible.
11/07/2012
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha publicado un informe
científico sobre la exposición al plomo a través de la dieta en la población
europea. El presente estudio ha examinado 144.206 resultados analíticos para el
plomo en alimentos recogidos durante un período de nueve años. Más de la mitad
de los alimentos analizados tenían niveles de plomo por debajo de límite de
detección (LOD) o de cuantificación (LOQ). Los niveles de plomo en alimentos
han disminuido en un 23% entre 2003 y 2010, aunque esta tendencia debe
interpretarse con cautela debido a una serie de limitaciones (los alimentos
analizados son diferentes cada año y en determinados años se llevan a cabo
estudios de investigación específicos).
La media de la exposición al plomo de la población europea se estima en 0,68
µg/kg de peso corporal por día, valor considerablemente menor que la anterior
Ingesta Semanal Tolerable Provisional (PTWI) establecida, que fue invalidada
(25 µg/kg de peso corporal). Utilizando un enfoque alternativo, EFSA ha
estimado que la exposición media fue más alta en los niños (1,32 µg/kg en los
más pequeños y 1,03 µg/kg de peso corporal por día para los más mayores,
respectivamente), ambos valores superiores a la dosis de referencia estimada
para la aparición de efectos tóxicos en el desarrollo neuronal de niños (BMDL01
0,50 µg/kg de peso corporal por día). Para adultos, la exposición dietética
media al plomo se estimó en 0,50 µg/kg de peso corporal por día, inferior a las
dosis de referencia para la aparición de efectos negativos en la salud (BMDL01
1,50 µg/kg de peso corporal por día para los efectos cardiovasculares y BMDL10
0,63 µg/kg de peso corporal por día para los efectos nefrotóxicos).
Los alimentos consumidos en grandes cantidades tienen el mayor impacto en la
exposición al plomo. Estas categorías que más contribuyen a la exposición
incluyen pan y bollos (8,5 %), té (6,2%), agua del grifo (6,1%), patatas y
productos derivados de la patata (4,9%), productos lácteos fermentados (4,2%) y
cerveza y bebidas como la cerveza (4,1%), aunque esto puede variar entre los
grupos de edad y encuestas.
EFSA recomienda finalmente confirmar esta aparente disminución de los niveles
de plomo en los alimentos mediante futuros ensayos, incluyendo en los
resultados el límite de detección y el límite de cuantificación de los métodos
analíticos utilizados para poder realizar una estimación de la exposición más
precisa.
20/04/2010
El Panel de Contaminantes en la Cadena Alimentaria (CONTAM Panel) de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha publicado una opinión científica sobre los posibles riesgos para la salud relacionados con la presencia de plomo en los alimentos. La Opinión concluye que los niveles actuales de exposición al plomo representan un bajo o insignificante riesgo para la salud de la mayoría de los adultos pero puede existir preocupación por posibles efectos en el desarrollo neuronal de los niños pequeños.
16/06/2008
El Reglamento 1881/2006, de 19 de Diciembre de 2006, de la Comisión, por el que se fija el contenido máximo de determinados contaminantes en los productos alimenticios, establece los niveles máximos permitidos para plomo.
Sin embargo, y teniendo en cuenta que estos niveles están en continua revisión, la Comisión Europea ha considerado conveniente tener acceso a una actualización de la base científica con objeto de llevar a cabo una correcta gestión del riesgo. Por ello, se ha solicitado al panel de contaminantes de la EFSA una opinión científica sobre el riesgo para la salud humana relacionado con la presencia de plomo en los alimentos. Para ello se realizará una evaluación de la exposición de la población, prestando especial atención a grupos de riesgo.
Con el objeto de poder recopilar toda la información posible, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha solicitado, en su página web, el envío de los datos disponibles sobre datos analíticos de plomo en alimentos y bebidas.
Todos aquellos interesados en el envío de datos para que puedan tenerse en cuenta en la evaluación de riesgo por parte de EFSA pueden hacerlo en la dirección de correo electrónico contaminants@efsa.europa.eu y tienen de plazo hasta el 5 de septiembre de 2008. Asimismo, se solicita remitan copia de dichos datos a la dirección: contaminantes@msps.es