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Apartado objetivos de AESAN¡Come sano y muévete también en verano!

30/05/2007

Al término del curso escolar conviene recordar algunos consejos sobre hábitos alimentarios saludables y actividad física.

1. La importancia de una buena alimentación y la práctica habitual de actividad física.

  • Una alimentación variada y equilibrada es fundamental para la salud de los niños porque:
    Contribuye a un correcto crecimiento y desarrollo durante la infancia.
  • Aumenta su capacidad de aprendizaje y mejora el rendimiento escolar.
  • Durante la infancia y la adolescencia se consolidan muchos comportamientos, entre ellos los hábitos alimentarios y la actitud frente al deporte y la actividad física, siendo luego más difíciles de modificar.
  • La adopción de un estilo de vida saludable desde la infancia previene el sobrepeso y la obesidad, y por lo tanto reduce el riesgo de padecer algunas de las principales enfermedades crónicas que se presentan en la edad adulta (enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, etc.).

2. Una vida con estilo saludable desde pequeño.

La mejor manera de alimentar a los niños durante el verano es proporcionarles una amplia variedad de alimentos que les aporten todos los nutrientes necesarios para mantenerlos sanos y que crezcan adecuadamente. En una alimentación equilibrada hay alimentos que deben consumirse varias veces al día, como los derivados de los cereales, las frutas y verduras o la leche y los productos lácteos; otros deben consumirse varias veces a la semana, como el pescado, la carne o los huevos; mientras que algunos sólo deben consumirse ocasionalmente, dado su alto contenido en grasas, azúcares o sal.

La actividad física también debe incorporarse a la rutina diaria. Para ello el verano ofrece oportunidades acrecentadas. Debe realizarse diariamente alguna actividad física; deporte varias veces a la semana, según las preferencias de cada uno y limitar el número de horas dedicadas a ver la televisión, a los videojuegos y al ordenador.

Estos mensajes se recogen de forma muy gráfica e intuitiva en la "Pirámide NAOS" de los estilos de vida saludables.

3. Practica una vida saludable en familia también en verano.

Las siguientes propuestas ayudan a que los niños disfruten de una vida más saludable:

  1. Involucrar a todos los miembros de la familia en los distintos aspectos relacionados con la alimentación: decidir el menú, comprar y cocinar los alimentos.
  2. Hacer de la comida un acto social, donde se reúne la familia para disfrutar de la comida y la compañía. Es importante no ver la televisión mientras se come.
  3. Comer de todo: cuanta mayor variedad de alimentos exista en la dieta, mayor garantía de que la alimentación es equilibrada y contiene todos los nutrientes necesarios.
  4. Desayunar todos los días y de la forma más completa posible: nunca se debe prescindir de un desayuno compuesto por lácteos, cereales y frutas, al que debe dedicarse entre 15 y 20 minutos.
  5. Los cereales (pan, pasta, arroz, etc.), especialmente los integrales, las patatas y las legumbres deben constituir la base de su alimentación, representando un tercio de los alimentos ingeridos diariamente.
  6. Tomar cinco raciones al día de frutas y verduras, aprovechando la gran variedad que hay en esta estación.
  7. Moderar el consumo de grasas, especialmente las de origen animal (mantequilla, embutidos, quesos, etc.).
  8. Limitar el consumo de productos ricos en azúcares, como golosinas, dulces y refrescos.
  9. Evitar el picoteo entre comidas.
  10. Reducir la sal en las comidas, utilizando preferentemente sal yodada.
  11. Saciar la sed con agua. En verano es muy importante mantener hidratado el cuerpo tomando entre uno y dos litros de agua al día.
  12. Hacer, al menos, una hora de actividad física diaria de intensidad moderada, a base de juegos, deportes, etc. En verano se debe evitar hacer deporte en las horas de mayor insolación.