Preguntas y respuestas sobre las EET en
cabras
28/11/2004
¿Qué son las encefalopatías
espongiformes transmisibles (EET)?
Las EET son una familia de enfermedades que afectan a seres humanos y animales
y que se caracterizan por una degeneración del tejido cerebral, que adopta la
apariencia de una esponja. En esta familia de enfermedades se incluye la
enfermedad de Creutzfeldt Jakob (ECJ) en humanos, la encefalopatía espongiforme
bovina (EEB) en bovinos y la tembladera en ovinos y caprinos. Si bien la EEB
solamente se ha identificado recientemente, la tembladera se conoce desde hace
siglos y, a partir de los datos disponibles, no se considera transmisible a los
seres humanos ni plantea ningún riesgo para las personas. No obstante, como
medida de precaución, la legislación comunitaria vigente destinada a evitar la
difusión y la transmisión de la EEB se aplica asimismo a ovejas y cabras.
¿Un control más amplio hará
más probable que se descubra un caso de EEB?
Desde el descubrimiento de la EEB en bovinos, también se ha puesto en práctica
un régimen amplio de control y seguimiento de la tembladera y la EEB en ovinos
y caprinos. Desde 1998, la UE ha exigido un control y una vigilancia pasiva de
la población de ovejas y cabras para detectar la presencia de tembladera, y
esta enfermedad es una enfermedad animal de notificación obligatoria desde
1993. En enero de 2002 se introdujo la vigilancia activa de una muestra de
animales de riesgo y de abasto sanos mayores de 18 meses mediante la
utilización de la prueba de diagnóstico rápido de EET, que utiliza las mismas
pruebas que para la detección de la EEB en bovinos, ya que éstas están
concebidas para reconocer las EET. A partir del 1 de abril de 2002 se
incrementó en gran medida el número de pruebas. Cada año se efectúan pruebas a
aproximadamente 350 000 ovejas y 50 000 cabras, lo que representa que se han
controlado más de 1 millón de animales desde 2002.
Pueden encontrarse resultados detallados de la vigilancia de la tembladera en
ovejas y cabras en la UE desde enero de 2002 en la siguiente dirección:
http://europa.eu.int/comm/food/food/biosafety/bse/monitoring_en.htm
Habida cuenta de la realización generalizada de pruebas, no resulta
especialmente sorprendente que haya podido encontrarse un caso aislado de EEB,
pero ello no indica que exista un problema extendido. Los resultados de los
controles muestran una incidencia muy baja de la tembladera en la población de
cabras. Además, los métodos de ensayo más avanzados para distinguir entre la
EEB y la tembladera no han podido confirmar hasta la fecha la presencia de EEB
en caprinos.
¿Estaría preparada la UE para
la existencia de EEB en cabras?
Sí. Los científicos han efectuado asimismo un estrecho seguimiento de la
cuestión de la EEB en ovejas y cabras, ya que se sabe que se alimentó
parcialmente a estos animales durante los años 80 y principios de los 90 con
piensos que contenían el mismo tipo de harina de carne y huesos (HCH)
contaminada que provocó la difusión de la EEB en bovinos. También se sabe desde
hace algún tiempo que puede transmitirse experimentalmente a las ovejas una
enfermedad similar a la EEB si se las alimenta con material derivado de los
cerebros de vacas afectadas por la EEB.
Se ha elaborado asesoramiento científico (véase la pregunta más abajo) a nivel
de la UE, con la emisión de una serie de recomendaciones y la descripción de la
manera en que podría utilizarse una combinación de enfoques para proteger la
salud pública en caso de que se confirmara la presencia de EEB en ovejas o
cabras, en condiciones de campo.
¿Qué medidas de seguridad se
aplican hoy en día?
Se ha adoptado legislación rigurosa y amplia a nivel de la UE a
fin de evitar la difusión y la transmisión de la EEB entre bovinos. Muchas de
las medidas previstas se aplican asimismo a las cabras y las ovejas, con el fin
de incrementar la seguridad. Las medidas más importantes son las
siguientes:
¿Son seguros el queso, la
carne y la leche de cabra?
En la actualidad, como medida de precaución y con arreglo al asesoramiento
científico, no puede utilizarse, de conformidad con la legislación comunitaria,
la leche ni la carne procedente de rebaños en los que se haya producido un caso
de EET. Por tanto, aconsejamos que no se produzca ningún cambio en el consumo
actual de leche, carne y queso.
¿Qué sucede con las ovejas?
Todas las medidas de precaución que se aplican a las cabras, tal como se ha
señalado más arriba, se aplican asimismo a las ovejas. Además, se ha demostrado
que las ovejas que poseen una determinada estructura genética (genotipo) son
más resistentes o incluso posiblemente inmunes a la tembladera. Las
investigaciones parecen apuntar a que esta inmunidad podría también aplicarse
en el caso de la EEB. Por tanto, los programas de cría en la UE que tienen por
objeto incrementar la población de ovinos inmunes a la tembladera son una
importante medida de precaución a largo plazo tanto contra la tembladera como
contra la EEB.
Información científica sobre las EET en ovejas y cabras
Antes de la creación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA),
el Comité Director Científico (CDC) coordinaba el asesoramiento científico
sobre la EEB a nivel de la UE. El último dictamen del CDC sobre la EEB en
pequeños rumiantes se adoptó en abril de 2002:
http://europa.eu.int/comm/food/fs/sc/ssc/out257_en.pdf
y http://europa.eu.int/comm/food/fs/sc/ssc/out256_en.pdf
que actualiza dictámenes anteriores de
octubre de 2001 http://europa.eu.int/comm/food/fs/sc/ssc/out234_en.pdf
febrero de 2001 http://europa.eu.int/comm/food/fs/sc/ssc/out170_en.pdf
y septiembre de 1998 http://europa.eu.int/comm/food/fs/sc/ssc/out24_en.html
El dictamen del CDC de abril de 2002 es el asesoramiento científico más
completo, en el que se emite una serie de recomendaciones sobre la ampliación
del conjunto de materiales especificados de riesgo, la utilización de pruebas
rápidas, la identificación individual, la cría para crear resistencia, la
certificación de rebaños y las medidas de sacrificio de animales. También se
describe cómo podría utilizarse una combinación de enfoques para proteger la
salud pública en caso de que se confirmara la presencia de EEB en pequeños
rumiantes sobre el terreno.
El 26 de noviembre de 2003, la Comisión técnica de peligros biológicos de la
EFSA adoptó un dictamen en el que se indica que no existe ninguna necesidad de
revisar anteriores dictámenes relativos a la cría para crear resistencia a las
EET, las estrategias de sacrificio de animales o las maneras de asegurar un
origen seguro de los pequeños rumiantes, a partir de la información disponible
en ese momento.