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Apartado objetivos de AESANLa EFSA apuesta por una evaluación rigurosa de la resistencia a antibióticos en los OGM

23/04/2004

Coincidiendo con la reciente entrada en vigor de la nueva legislación sobre etiquetado y trazabilidad de OGM para uso alimentario.

El panel de expertos en Organismos Modificados Genéticamente (OMG) del Comité Científico de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria acaba de hacer público un informe de actualización, referido a los genes de resistencia a antibióticos que se utilizan en el procedimiento biotecnológico para la obtención de OMG.

Dicho informe vuelve a calificar de altamente improbable  la posibilidad de transferencia de resistencias a antibióticos desde las plantas modificadas genéticamente a otros organismos.

No obstante, el Comité Científico de EFSA consideró oportuno llevar a cabo este estudio adicional, para dar así la mejor respuesta al mandato de la Directiva 2001/18  (instrumento legal “clave” en la evaluación de OMGs), que, en su artículo 4.2, manifiesta que “Los Estados Miembros y la Comisión Europea deberán asegurar que los OMG que contienen genes marcadores que expresen resistencia a antibióticos en uso en medicina humana o veterinaria, serán tenidos particularmente en cuenta cuando se lleve a cabo su evaluación de riesgos”.  Dicha Directiva establece el 31.12.2004 como fecha límite a partir de la cual no se podrá sembrar ni cultivar ninguna variedad con OGM que pudiera hacer sospechar algún efecto adverso para la salud humana o el medio ambiente.

El Comité científico ha evaluado los riesgos potenciales que podrían asociarse al uso de determinados marcadores de resistencia a antibióticos. Aun considerando que la transmisión de resistencias resulta altamente improbable para todos los marcadores estudiados,  el Comité recurre al Principio de Precaución y considera la cuestión desde la óptica de la utilidad terapéutica actual y futura de los antibióticos frente a los cuales, aun muy improbablemente, podrían inducirse resistencias.

Así, teniendo en cuenta las resistencias ya existentes (que se han configurado a lo largo de años por muy diversas vías, distintas del empleo de estos marcadores, entre las que destaca la utilización no racional de los medicamentos) y la utilidad terapéutica de los antibióticos frente a los cuales los genes marcadores establecerían resistencias, se han establecido tres grupos:
1.- Genes marcadores de resistencia a antibióticos que ya no rinden eficacia en medicina humana, que no precisarían por tanto de ninguna medida de restricción.
2.- Genes marcadores con resistencia a  antibióticos que aún pudieran ofrecer utilidades concretas. Para ellos, se aconseja restringir el empleo exclusivamente al ámbito experimental.
3.- Genes marcadores con resistencia a antibióticos actual o potencialmente importantes en terapéutica humana. Recomienda evitar su empleo “para asegurar el mayor standard de prevención en el cuidado de la salud”. 

El informe reconoce que aún se requiere en muchos procedimientos biotecnológicos el empleo de este tipo de marcadores. No obstante, abunda en la improbable posibilidad de transmisión y en el nulo impacto que por ello supone en términos de salud pública. 

En España este informe incidiría en el futuro a corto plazo del Maíz Bt 176, en cuyo proceso biotecnológico entra en juego un ge (gen bla) inductor de resistencia a la ampicilina, por lo que quedaría clasificado en el segundo grupo Antibióticos frente a los cuales ya existe resistencia muy difundida, pero que aún pudieran mantener alguna utilidad terapéutica en ámbitos muy definidos de la medicina humana o veterinaria.

Aunque la Comisión Europea no ha promovido por el momento ninguna medida normativa ni recomendación que de seguimiento  al informe de la EFSA,  aplicando el Principio de Precaución, con el objetivo de evitar la mínima contribución al posible desarrollo de resistencias a antibióticos ya existentes y en modo alguno por la existencia de peligro para la salud pública, este Maíz Bt 176 ya no se podrá volver a sembrar ni a cultivar a partir de enero de 2005.

Según fuentes de Syngenta (empresa responsable de la modificación Maíz Bt 176), en España hay actualmente 20.000 Hectáreas sembradas. Estaba ya previsto, en todo caso, reemplazar este Maíz Bt 176 por la modificación Bt 11, en cuyo genoma no hay genes de resistencia antibiótica, pues se retiran en las fases iniciales del proceso biotecnológico.

En conclusión, EFSA está orientando su actividad hacia la consecución de los más elevados niveles de protección, profundizando y extendiendo las evaluaciones preexistentes y acometiendo todas aquellas que permitan adelantarse a la aparición del más mínimo peligro para la salud. La AESA no puede sino alinearse con esta forma de gestionar la seguridad alimentaria, promoviendo prácticas cada vez más seguras en el sector agroalimentario. 

Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria