NOTA DE PRENSA. La Comisión Europea supervisa las medidas de control
adoptadas por Italia27/03/2008
Sobre la contaminación de queso “mozzarella” italiano por dioxinas.
En relación con la información recogida en diversos medios de comunicación acerca de la contaminación por dioxinas de queso “mozzarella” de búfala en la región de Campania, Italia, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) considera necesario aclarar algunos aspectos esenciales:
LOS HECHOS
Las noticias difundidas surgen a partir de la sospecha de que pudieran haberse comercializado productos contaminados por haberse incinerado residuos urbanos (basuras) en zonas de pasto. La combustión de tales residuos habría generado dioxinas que, incorporadas a los pastos y a los piensos, se acumularían en la grasa láctea de las vacas productoras criadas en esa región.
Ni las autoridades italianas ni la Comisión Europea han considerado necesario transmitir ningún comunicado a través de la Red de Alerta de la Unión Europea. Sin perjuicio de las medidas de restricción adoptadas por Corea y Japón, no cabe desconocer que el problema está circunscrito a producciones puntuales en un área geográfica poco extensa y muy bien delimitada (La Campania, en torno a la región de Nápoles).
LAS MEDIDAS
La Comisión Europea mantuvo, en el día de ayer, una reunión con autoridades italianas, que están a la espera de conocer, en los próximos días, los resultados de los últimos 118 análisis de control realizados. Dichos resultados serán comunicados a la Unión Europea y ésta se ha comprometido a informar a sus estados miembros a través del sistema comunitario de intercambio rápido de información.
La AESAN se mantiene en permanente contacto con la DG SANCO de la Comisión Europea (CE), que está gestionando directamente este episodio con las autoridades italianas. Cualquier información facilitada por la CE se traducirá en la adopción de las medidas que pudieran resultar necesarias, en el ámbito de toda la UE.
EL ANÁLISIS DEL RIESGO
Con el término “dioxinas” se conoce a un amplio grupo de compuestos orgánicos, subproductos no deseados de distintos procesos térmicos, como la incineración de residuos. Se incorporan a los seres vivos acumulándose en el tejido graso, siendo los alimentos contaminados, principalmente de origen animal, el principal aporte a la ingesta de estas sustancias. Sin embargo, como contaminantes acumulativos persistentes, requieren de una exposición repetida y mantenida para llegar a acumularse en el organismo y causar así sus efectos tóxicos.
Por ello, el aporte de toxicidad por el consumo ocasional de mozzarella elaborada en Campania (Italia), si finalmente se comprobase que se elaboró con leche contaminada, no entrañaría per se un riesgo grave de salud pública. No obstante, para mantener la exposición a estos tóxicos en el nivel más bajo posible, se han regulado sus niveles en piensos y alimentos en la UE, y se adoptan medidas para evitar su ingreso en la cadena alimentaria.