Comunicado de la AESA sobre metabisulfito en gambas10/06/2004
En relación con la nota de prensa difundida hoy por la OCU sobre el nivel de metabisulfito detectado en varias muestras de gambas, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESA) considera que los datos de este estudio resultan escasamente representativos por el reducido número de muestras procesadas (sólo 21). Tampoco se ha dado a conocer, por el momento, el método de análisis empleado en este trabajo, siendo éste un punto especialmente relevante en la investigación de residuos de metabisulfitos en alimentos a la hora de valorar los resultados.
En lo que sí se coincide con los resultados aportados por la OCU es que, en el caso de que dichos datos resultasen confirmados, ello no sería motivo de alarma, ya que un nivel de metabisulfitos superior al autorizado únicamente podría llegar a desencadenar reacciones adversas en personas con cierto tipo de alergias, las cuales reciben el consejo médico pertinente en cuanto a las precauciones a adoptar frente al consumo de este tipo de alimento con contenido de metabisulfitos. Con carácter general, la exposición al residuo se reduce drásticamente desechando las cabezas y las cáscaras de ese tipo de crustáceos.
El metabisulfito es un aditivo autorizado en toda la UE en 61 productos, en virtud de una Directiva comunitaria. En los productos pesqueros, especialmente en crustáceos como gambas, langostinos o cigalas, se utiliza como antimelanósico, esto es, para evitar la coloración negra que aparece en la cabeza de los crustáceos.
DATOS DE LA
AGENCIA
La AESA realiza regularmente, en coordinación con las Administraciones
sanitarias de las Comunidades Autónomas, programas de control, muestreos
representativos y análisis para la estimación de niveles de los metabisulfitos
en crustáceos, que arrojan resultados que no coinciden plenamente con los datos
aportados por la OCU, lo cual impide extraer conclusiones que modifiquen la
valoración de la situación.
La AESA viene manteniendo reuniones periódicas con el sector y con la Secretaría General de Pesca para identificar cuál debe ser el nivel idóneo de estos conservadores, que haga compatible una absoluta protección de la salud de los consumidores con la eficacia antimelanósica que cabe demandar a este tipo de aditivos. El propósito es aportar las bases científico-técnicas necesarias para mantener un debate, en el seno de la Unión Europea, acerca de la posible modificación al alza de las dosis actualmente vigentes.
Están en marcha estudios de investigación dirigidos a profundizar en el conocimiento de nuevos antimelanósicos y en el diseño de tecnologías más avanzadas, así como en posibles alternativas al metabisulfito.
IMPORTANCIA DE ESTE TIPO DE
INICIATIVAS
Por otra parte, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria se congratula de
iniciativas de este tipo que contribuyen a detectar posibles problemas
relacionados con la alimentación.
AESA valora muy positivamente que, desde el ámbito de los movimientos asociativos de los consumidores se lleven a cabo iniciativas de esta naturaleza.