Según la función para la que sirven, se suelen clasificar
en:
- Modificadores de los caracteres organoléoticos pues
influyen sobre el color, sabor y olor como son el caso de los colorantes,
potenciadores del sabor, edulcorantes, sustancias aromáticas.
- Estabilizadores de las características físicas:
emulgentes, espesantes, antiapelmazantes,
ablandadores, reguladores del pH.
- Inhibidores de alteraciones de tipo químico como
son los antioxidantes o biológicos.
- Mejoradores y correctores: utilizados en la
panificación, vinificación y en la regulación de la maduración de productos
cárnicos o del queso.