Jornadas Cardiovasculares SEMERGEN17/05/2010

El presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, Roberto Sabrido, ha participado en las II Jornadas Cardiovasculares de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), celebradas en Oviedo el pasado fin de semana.
El Título de su Ponencia ha sido “Plan Nacional de Reducción del Consumo de Sal”.
La hipertensión arterial es responsable de más del 50% de los casos de enfermedad cerebrovascular y del 45% de la enfermedad coronaria y afecta a un elevado porcentaje de la población española: el 35% de los españoles tienen hipertensión. Este porcentaje aumenta hasta el 68% en las personas de más de 65 años. En total, más de 10 millones de españoles la sufren. Todos los estudios científicos además, encuentran una relación directa entre la hipertensión y un elevado consumo de sal, además de la falta de actividad física. Estos datos, que así enumerados parecen fríos, se traducen en miles de muertes cada año, y en mucha incapacidad, que podrían ser, en buena parte, evitadas con unas sencillas medidas sobre el papel, aunque difíciles de implantar por que exigen, entre otras cosas, un cambio de hábitos de vida.
Una de las medidas más efectivas para reducir considerablemente el impacto de la morbimortalidad asociada a la hipertensión es reducir la ingesta de sal
Por ello, en el transcurso de su exposición, Roberto Sabrido, puso de
manifiesto que en este momento, en nuestro país consumimos una media de 9,8
gramos de sal al día, cuando según la Organización Mundial de la Salud esa
media no debería sobrepasar los cinco gramos al día. ¿Cuál es el margen de
maniobra del ciudadano para reducir la ingesta de sal? La verdad es que ese
margen es pequeño: la mayor parte de la sal que consumimos constituye lo que
los expertos denominan “sal oculta”. Es la sal que está en los alimentos
elaborados y precocinados, por ejemplo. La sal es necesaria en el proceso de
fabricación de determinados alimentos, como los embutidos, o el queso, pero
hemos comprobado que gracias a la tecnología, ésta “sal oculta” puede ir
reduciéndose sin que se resienta la seguridad alimentaria. Ya ha existido una
experiencia previa, en un esfuerzo conjunto con las asociaciones de fabricantes
de pan, a lo largo de cuatro años, en los que hemos reducido la sal en el pan
en un 26,4% sin que los ciudadanos lo notaran.
Actualmente la AESAN está trabajando con la industria alimentaria para que
reformulen sus productos reduciendo la sal que se añade. Ese es nuestro margen
de maniobra.
Hoy día 17 de mayo, se celebra el día mundial de la lucha contra la hipertensión arterial.
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